En la Sala Manuel M. Ponce del Palacio Bellas Artes se presentó el doble disco “Si fueras en mi sangre un baile de botellas” en dicho poemario se encuentran momentos de inspiración surgidos en la mesa del rincón, en donde el joven poeta César Silva contempla. Más que distraerse por el humo del cigarro o el chocar de las copas, el escritor chihuahuense se convirtió en un observador no sólo de una, sino de varias cantinas donde emergieron singulares poemas que registró en papel.

César escuchó los comentarios de sus colegas Daniel Téllez y Carlos Oliva Mendoza, así como del actor Joaquín Cossío, quienes ofrecieron una velada de reflexiones en torno a la fuente de inspiración del autor.

Surgieron 41 poemas que integran su más reciente trabajo literario después de sus andanzas por cantinas en su lugar de origen, Ciudad Juárez, Chihuahua, con el impulso de escribir versos tomando como escenarios estos lugares de convivencia social. César Silva es ingeniero industrial. Su labor la combina con su otra pasión: la poesía. Estuvo en el taller literario de Jorge Humberto Chávez, escribió su primer poemario Abcdario en 2001 y ha participado en diversas antologías.

En su opinión, el libro genera un nivel emotivo muy riesgoso, ya que la gente se puede ir con la primera emoción y aliado visceral. "Habrá quien diga: es un poema de cantina, de borrachos, pero son poemas que no se quedan ahí, implican una lectura y dimensión a otro nivel”. El poeta no descarta la posibilidad de que los lectores encuentren aspectos anecdóticos, pero aconseja que vayan más allá de eso.

Para Téllez, la propuesta de César Silva experimenta en su estructura, por lo que puede catalogarse como un poemario inserto en una tradición reciente, novedosa. El ganador del Premio Nacional de Ensayo José Vasconcelos y el Premio Nacional de Ensayo José Revueltas, Carlos Oliva, son poemas que dejan huella. Está convencido que el tema central no es la frontera, el alcohol, los bares o Chihuahua, "sino la carne, más que el cuerpo".
Finalmente, el actor Joaquín Cossío ganador del Premio Chihuahua de Literatura, confesó el impacto que le provocó el texto. "Sus poemas son canciones felices para el juego verbal en el suceder de imágenes. Tienen una gran profundidad emotiva y un sereno dolor; es más, me atrevo a decir que es un libro triste".
Después de recibir el reconocimiento del público asistente, César Silva comentó que para él era importante robar aquellos instantes dentro de las cantinas y dejar un testimonio impreso. No busca una reacción en particular en el lector, pero no descarta que habrá quien se identifique con su contenido.