La noche de ayer tras ardua jornada en el Primer coloquio Internacional “Tecnologías de la Información y Comunicación Social hacia la Sociedad del Conocimiento” organizado por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL, en las instalaciones del Auditorio de la Biblioteca “”Raúl Rangel Frías”, programado para las 18.15 horas pero pospuesto por cuestiones de tiempo fue retasado, se presentó con gran audiencia el libro de Hugo Jiménez Castillo “Huellas de una guerra”, cuarta edición.

Entre los presentes se encontraba el alcalde de San Nicolás de los Garza, el Arq. Miguel Angel García Dominguez, el Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas José María Leal Gutiérrez, el ex-alumno de la FCC José Garza Acuña, así mismo el director de dicha facultad el Lic. Roberto Silva Corpus. Además se encontraba presente su Maestro Jaramillo, su esposa, amigos y colegas.

En presencia de los diferentes medios de comunicación se mostró un panorama que describía gráficamente ayudado por efectos sonoros la intención de esta obra. Una producción de aproximadamente veinte minutos, con diálogos en italiano, subtítulos en español, pero con una imagen que describía absolutamente todos los hechos de Sarajevo.

Tras una palabras del Lic. Roberto Silva, vino una reseña hecha por José Garza, la cual dió noción del contenido de tan interesante libro que hoy está a disposición del público en las librerías universitarias. Su reseña terminó con la frase: “La locura de una realidad que es ficción... Nadie puede desmentir que habrá un idiota que pregunte si los tiros eran de verdad...”

Después tomaría la palabra el autor de dicha obra. Héctor Hugo Jiménez Castillo nacido en torreón Coahuila, en 1963, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL, dice haber cumplido un sueño de la calle, algo inimaginable, pero que le ha tocado vivir, también comenta que el no siente haber sido reportero de guerra, pues en el hecho conoció a muchas personas que realmente lo eran entre ellas a Julio Fuentes de “El Mundo”,entre muchos otros que como él se jugaban la carta de la vida.

“Nunca se me ha olvidado los nombres, los apellidos y los cientos de francotiradores que mataban hombre, mujeres y niños...” Hugo Jiménez.