He caído pero viviré....

Apenas se asoman las primeras lunas de primavera, el aire ardiente rosa sus ya desgastadas caras.
Hoy es el día de la partida, con un gran estela por la mañana y aún cuando odia las despedidas; deslindando ramificaciones mínimas, deshidratadas y ásperas. Se deja llevar por el suspiro del aire que la lleva poco a poco, sutilmente en una vaivén armonioso de simplicidad en movimiento hasta un rincón ubicado entre la maleza y la tierra fértil y húmeda. Tumba idónea cercada a las raíces del árbol que le dio la vida.

Agradece el hecho de llegar a un lugar de paz tras la ardua labor de aferrarse a la vida. Sus gemidos cesan, ya no llora ni canta, ya no susurra ni grita... sólo está ahí, así callada.
Se desintegra lentamente, se fragmenta y va convirtiéndose en polvo mas no en escoria... sus nutrientes tiene cabida en el cenáculo de la naturaleza, madre bondadosa que le ha hecho caer en cuenta del pregón que desde entonces cita:
-He caído pero viviré...-

operadoor dijo
Creo que viene un retoño
25 Marzo 2006 | 04:08